jueves, 26 de mayo de 2011

Los errores más comunes al alimentar a los niños

Alimentar a los más pequeños de la casa y cuidar la calidad de su dieta suele ser una ardua tarea para sus padres.

En el intento de favorecer su crecimiento y desarrollo de forma saludable, se cometen ciertos errores que, lejos de contribuir a su salud, puede perjudicar su dieta.

Una nutricionista infantil de Nueva Jersey, señala que muchos padres se aterrorizan cuando su hijo no quiere comer tal o cual alimento, por lo tanto, piensan que su mayor desafío es lograr que sus hijos coman algo, cuando en realidad, su logro es que los niños se alimenten sanamente.

Así, la especialista en nutrición infantil manifiesta 6 errores que ocurren con frecuencia al momento de alimentar a los niños:

No permitir que los niños ingresen a la cocina: Por temor a que los pequeños se lastimen en la cocina, las madres no permiten su ingreso. Sin embargo, se ha comprobado que los niños que colaboran en la realización de comidas, consumen los alimentos con mayor facilidad, ya que contribuye al conocimiento de los alimentos por parte de los más chicos.
Esconder los alimentos que más gustan a los chicos: con la finalidad de evitar la ingesta excesiva de determinados alimentos los padres suelen esconderlos, pero esto lo único que genera es que los nños los deseen aún más. Por lo tanto, la solución es medir las cantidades y no llevarlas a su casa si se sabe que el alimento es comida chatarra y su hijo ama dicha preparación.
Presionarlos para que prueben alimentos: La insitencia continua suele causar una reacción inversa y los niños se niegan a comer dicho alimento. Por eso, lo mejor es no dejar de incorporar esa comida o alimento a la mesa, pero tampoco insistir en su consumo.
Servir verduras aburridas: Para que los pequeños se sientan atraidos por este tipo de alimentos, lo ideal es dejar que los conozcan en versiones más atrctivas, por ejemplo, decorándolos, jugando con los colores o permitiendo que ellos mismos adornen los platos.
Someterse a dietas estrictas delante de los niños: esta conducta suele afectarlos debido a que los pequeños tienden a imitar a sus mayores. Por eso, si lo padres comen variedad de frutas y verduras, los niños lo harán y si se niegan a comer determinados alimentos, reaccionarán igual.
Bajar los brazos para que los niños coman de todo: Si los más chicos no quieren comer ensaladas, por ejemplo, no debemos dejar de prepararlas y servirlas a la mesa familiar, ya que dejarán de verlas y por supuesto, nunca más se interesarán en la preparación.

Lo fundamental en la dieta de los niños es tener paciencia, ya que alimentarlos sanamente no es tarea fácil pero con persistencia se logra. Más aún si nosotros, los mayores de la casa, tenemos hábitos alimentarios saludables.

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